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La restauración de la bicicleta BH de Ignacio

Transmisión restaurada de bicicleta bh

Nos encanta restaurar bicicletas.

La restauración de una bicicleta es un proceso que podría parecer rápido pero que lleva más tiempo del que uno cree.

Hay muchos detalles a tener en cuenta, lo cual lo convierte en un trabajo difícil y elaborado, pero por otro lado hay una recompensa impagable esperando al final de proceso: la cara de felicidad del cliente cuando le entregamos la bici como si fuese nueva.

 

 

Ignacio y el regalo a su hija

Hace poco tuvimos en la tienda a Ignacio, un hombre de mediana edad que buscaba restaurar una bicicleta en Valencia. La bicicleta era una bici BH clásica cuya pintura dejaba mucho que desear y los cromados apenas brillaban.

Ignacio quería restaurar la bici, quería que volviese a estar como nueva para regalársela a su hija. En este momento todos pensábamos que la bicicleta pertenecía a la infancia de Ignacio y que querría que su hija le diese una segunda vida. Pero las cosas no son lo que parecen.

La bici estaba en bastante mal estado cuando llegó a Vuelta de Tuerca. 

La bicicleta que trajeron no era del padre y por lo tanto no formó parte de su juventud aunque Ignacio sí nos cuenta que “Yo y mi mujer tuvimos de pequeños bicicletas BH, de las plegables de antes, las anteriores a las que utiliza ahora la gente para ir a la oficina”. La bicicleta era de su hija, una bicicleta que le regaló el padre de Ignacio, es decir, el abuelo de la propietaria, porque ella quería una BH clásica, ya que le venían gustando de hace tiempo por verlas en redes sociales.

Su hija estuvo durante mucho tiempo buscando en concreto ese modelo de bicicleta, la quería y no estaba dispuesta a comprar otra. El abuelo de la familia, sabiendo lo importante que era para ella tener ese modelo le compró una BH en buen estado y de color rojo.

Fue pasando el tiempo y el regalo pasó a un segundo plano. A la bicicleta se le salía la cadena y además se le rompió el cable de freno por lo que acabó en la terraza, cubierta con un toldo para protegerla de las inclemencias del tiempo. Debido a las averías pasaron los meses y según nos cuenta Ignacio “se me comían los demonios”, hasta que encontró el momento idóneo y nos la trajo a la tienda.

La bicicleta ya no lucía tan bien como cuando la compraron, la pintura estaba en muy mal estado y el óxido estaba por todas partes. Cuando la trajeron pensábamos que la querían pintar de rojo pero al final se decantaron por el rosa, eso sí, mantuvimos el esquema de pegatinas original.

Con toda esta información, realizamos la restauración, pintándola de rosa y cromando todas las piezas originales. Además, pusimos algunas piezas extra que no eran del modelo original que embellecían aún más la bicicleta, como por ejemplo los puños y sillín de cuero Brooks.

El resultado habla por sí solo. Estamos muy contentos del trabajo realizado.

 

 

Junto con la bicicleta, Ignacio le entregó un pequeño cuento, una reflexión que le escribió a su hija, donde en otras palabras hablaba de “inculcar a la gente joven que hay que cuidar y mantener en buen estado nuestras pertenencias”.

Nosotros también estamos muy de acuerdo con esa filosofía, si tenemos un buen mantenimiento de nuestra bici, a la larga tendremos menos reparaciones y no tendremos que cambiar de bici en mucho tiempo.

 

¿Qué le hicimos a la bicicleta?

La bicicleta necesitaba un buen trabajo de pintura. Para ellos desmontamos la bici al completo y dividimos el trabajo por partes. Por un lado todo lo que antes era rojo tenía que pintarse. El cuadro lo lijamos con chorro de arena para quitarle toda la pintura vieja. Una vez arenado el cuadro y limpio, pasamos a la primera fase: la imprimación. Aplicada la capa de imprimación se lijó de nuevo la imprimación para que tuviese un acabado fino y pasamos a la segunda fase: la pintura. Con la pintura rosa seca aplicamos los adhesivos y culminamos el proceso lacando la bicicleta, con una laca resistente y dejándola protegida ante posibles rascones y arañazos.

El resto de piezas como manillar, llantas, plato y biela, bujes, etc. está cromado para que tuviese el brillo original.

La bicicleta no tenía cesta pero el cliente quería una de varilla metálica y con otra interna extraíble de mimbre. Le montamos un manillar cuelgamonos ya que buscaba ganar altura. Además le pusimos material nuevo como cámaras, cubiertas, cables y fundas de freno, piñón y cadena. Como remate final, le montamos sillín de cuero Brooks y puños de cuero también de Brooks.

Bicicleta BH Clásica Restaurada en Valencia

Así de reluciente lucía el regalo de Ignacio a su hija.

 

 

 

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2 thoughts on “La restauración de la bicicleta BH de Ignacio

  1. Tengo una BH clásica.Que no lleva guardacadenas.por lo tanto te ensucias de grasa.No sé si hay algún modelo compatible, que se pueda acoplar.

    • Hola Ángeles. Creo que mi compañero ya te ha respondido por Facebook. Tenemos cubrecadenas que se acoplan a diferentes modelos de bici, lo mejor es que te pases por la tienda y le busquemos el que mejor acople.

      Gracias!

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